Si Cervantes levantara la cabeza…

17 junio, 2015 - 4 minutes read

Fuente: https://havanainside.wordpress.com

Nadie pone en duda la valía de Miguel de Cervantes Saavedra como escritor, un nombre que marcó un punto de inflexión importante en la historia de la literatura universal. Su obra más famosa, El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, ha sido traducida a cerca de cincuenta idiomas. Gracias a la labor de estos profesionales, esta obra ha podido ser leída en culturas muy distintas en todo el mundo, donde se pueden encontrar numerosas versiones que van desde la primera en inglés, realizada en 1612, hasta otras más recientes en coreano, farsi, urdu, lituano y braille, por ejemplo. En el año 2005, con motivo de la celebración del cuarto centenario de la publicación de esta obra, las academias de la lengua española decidieron lanzar una edición especial como homenaje a esta ejemplar obra.

Méritos no le faltan a don Miguel para tener su merecido lugar en la historia de la literatura. Me pregunto yo que si ha sido un personaje insigne en vida, ¿no debería ser recordado también así tras su muerte? Cervantes abandonó este mundo hace ya unos cuantos siglos, pero no ha sido hasta hace unos pocos meses cuando sus restos fueron encontrados en la cripta de la iglesia de las Trinitarias de Madrid. La noticia saltó rápidamente a la primera plana de los medios de comunicación y don Miguel salió a la luz en un santiamén.

Hasta aquí, todo parece seguir su curso normal. Sin embargo, la que se ha liado cuando los políticos han decidido salir también en la foto y dejarse retratar junto a la lápida el día de su inauguración. Cuál no sería la sorpresa al ver que aparece una errata. Su último libro, Los trabajos de Persiles y Sigismunda, ha sido rebautizado sin el consentimiento de su autor, como reza el texto que figura en la lápida que se ha colocado junto a sus restos mortales. La pobre Sigismunda se ha convertido en Segismunda, que a lo mejor resulta más familiar.

Inauguración de la lápida conmemorativa           (Fuente: www.elmundo.es)

Sabemos que la lengua está en constante evolución, pero de eso a que cambien el título de una de sus obras en una placa de mármol conmemorativa va un abismo. Sonrisas, fotógrafos, actos institucionales para alimentar las noticias de la prensa… Sí, todo esto está muy bien, aunque yo sigo pensando que don Miguel merecía un final a la altura de su figura. Si levantara la cabeza, estoy convencida de que volvería a caerse muerto de la vergüenza. ¡Pobre don Miguel!

La última obra de Cervantes       (Fuente: https://www.csdl.tamu.edu)

 

Imagen de portada: laisladeloto.blogspot.com