Comer en otro idioma

9 febrero, 2015 - 4 minutes read

Saber idiomas no siempre te ayuda a comer lo que te gustaría si la carta no está en una lengua inteligible. ¿Cómo solucionar este problema? Existen muchos métodos, como son los menús con fotografías o los bufés, en los que se puede observar el aspecto de la comida sin preocuparse de cómo se llama el plato en cuestión. Sin embargo, no son raras las ocasiones en las que nos ofrecen una carta escrita únicamente en la lengua del país y el camarero no sabe ninguno de los idiomas que uno conoce. ¿Qué hacer entonces?

En Japón utilizan un sistema muy ingenioso a la vez que práctico, algo de agradecer en un país en el que el uso del inglés, fuera de las principales zonas turísticas, no está muy extendido. En los restaurantes hay escaparates en los que, junto a la carta en japonés, figuran unos modelos de plástico denominados shokuhin sanpuru: un pollo con una sopa, arroz y algunas verduras; algas, pescado y esa sustancia verde en apariencia inocente, el wasabi, que es como fuego para las papilas gustativas, y así sucesivamente con una serie de platos variados, todos ellos numerados y de aspecto casi comestible. De este modo, la elección es bien sencilla: cuando viene el camarero, siempre con una sonrisa, se la devuelves y le indicas por señas el plato que quieres comer o utilizas los dedos de la mano con el número. Es un método infalible gracias al cual siempre se saborean los manjares deseados de la exquisita cocina japonesa.

platos_plástico

Fuente: http://www.sakura-hostel.co.jp

Con la bebida el tema no es tan sencillo. Un vocablo importante que se debe conocer si no se quiere comer a palo seco es la palabra «agua» —mizu en japonés—. Los japoneses tienen una costumbre muy saludable, y que muchos otros países deberían imitar, y es que el agua en las comidas es gratis. Así pues, no tienes más que dirigirte al camarero y solicitarle la ansiada mizu. Los problemas empiezan a aparecer cuando te ofrecen una carta como esta.

menú sake

No entendía lo más mínimo de qué se trataba. ¿Comida? ¿Bebida? ¿Comida y bebida? Solo cuando le mostré posteriormente la foto a una amiga japonesa supe que se trataba de una carta de sake. Si se tiene un espíritu aventurero, también se puede pedir al azar y esperar a ver qué te trae el camarero. Claro que puede ocurrir lo que le pasó a un amigo mío en un restaurante alemán. Le dieron la carta en la que había un texto corrido, sin epígrafes que pudieran hacer pensar que se trataba de un entrante, primer plato o segundo. Creyendo que seguirían ese orden, pidió uno de la parte de arriba, otro de la central y otro del final de la carta. Le sirvieron tres sopas.

Saber idiomas ayuda a comer, aunque no siempre.