Anglicismos, ¿moda o amenaza?

5 noviembre, 2015 - 6 minutes read

Estoy preocupada, sí, he de admitirlo. Y esto no es algo nuevo, sino que colea desde hace tiempo. Quizá este desasosiego esté motivado tanto por mi formación como traductora y correctora como por mi afición al deporte. Desde que cambié los dientes de leche por los definitivos (y que duren), me apasionó el deporte en casi cualquiera de sus disciplinas: baloncesto, natación, tenis de mesa, gimnasia rítmica, piragüismo, correr… ¿He dicho correr? Sí, correr, que según la RAE significa: «Dicho de una persona o de un animal: Andar rápidamente y con tanto impulso que, entre un paso y el siguiente, los pies o las patas quedan por un momento en el aire».

En mi época moza me inscribía en todas las carreras populares habidas y por haber. Llegaba con la lengua fuera y nunca estaba entre los primeros en cruzar la línea de meta, pero, parafraseando a Ethelbert Talbot, lo importante no es vencer, sino participar. Bastantes años después, cambié la tierra firme por el medio acuático y me dediqué principalmente a la natación y al piragüismo. Quizá sean cosas de la edad, pero es que el otro día me paré a reflexionar sobre el tema de los anglicismos cuando me apunté a un gimnasio y vi el horario de las actividades. No llevaba conmigo el diccionario Oxford y acabé sometiendo a un tercer grado a la amable persona que me atendió en recepción. Para mi sorpresa, no había prácticamente ninguna actividad en español. Este es el horario de tres días cualesquiera.

horario 1

Cycling, suspension training, stretch, running club, swimming club… Creo que prácticamente lo único que entendí fue «yoga» y «espalda sana». No me quedó otra opción que comenzar el interrogatorio.

¿Qué ha pasado? Antes se corría y ahora se practica running, antes se hacían estiramientos y ahora stretch, antes existía un club de natación y ahora hay un swimming club, y no digamos ya que ahora no se pedalea en una bicicleta, sino que se practica cycling. Lo peor es que esto no parece reducirse a un moda de un determinado gimnasio, sino que es la MODA (sí, con mayúsculas) en todos los centros deportivos. Veamos otro ejemplo.

 

horario 3

En este caso, además de los consabidos stretch, running club y otros viejos conocidos, nos encontramos con disciplinas nuevas como aqualight, upper body, free swim o Made in Brasil. Solo hay una en la que está clarísimo de qué actividad se trata: natación para niños. Veamos un último ejemplo.

horario 2

 

En este otro horario se sigue la misma tónica, si exceptuamos la danza del vientre a la que han tenido a bien no denominar belly dance. El resto es un extenso listado de anglicismos. De hecho, si en lugar de poner en la parte superior «martes», «miércoles», etc. figurara Tuesday, Wednesday o Thursday, no notaríamos ninguna diferencia. Estos horarios se han elegido al azar en tres ciudades distintas de la geografía española (sí, española, aunque estén todos en inglés). En uno de ellos incluso aparece un glosario de términos en la parte trasera de su versión en papel, donde se describe con todo detalle en qué consiste cada disciplina.

Todo esto hace que me pregunte si en realidad es necesario incluir una descripción de cada actividad. ¿No sería más fácil escribirlas en español? ¿Damos por supuesto que todo el mundo sabe inglés y que body significa ‘cuerpo’ y stretch, ‘estirar’? ¿O es que resulta más chic utilizar el inglés para disciplinas deportivas que sí tienen su equivalente en español?

La Fundéu (Fundación del Español Urgente), que vela por el buen uso del español en los medios de comunicación e Internet, hace hincapié a diario en la utilización de palabras en español en lugar de en inglés cuando exista un equivalente, como sucede en numerosas ocasiones. Es nuestra misión como lingüistas promover un uso correcto de nuestra lengua —sin que ello signifique cerrarse a su enriquecimiento—, que se nutre en muchos casos de préstamos lingüísticos perfectamente asentados, como es el caso de la palabra «fútbol».

No obstante, como gran defensora de la lengua española, he decidido que seguiré yendo a un club de natación y no a un swimming club, que cuando necesite distender mis músculos haré estiramientos en lugar de stretching y que donde esté el ciclismo que se quite el cycling.